Es posible que os pueda sorprender la afirmación de que la autoestima empieza en la gestación, pero desde mi experiencia desde la Terapia de Regresión  y la Técnica Metamórfica, y después de haber acompañado a muchísimas personas a revivir  esta etapa tan fundamental de la vida, puedo constatar que nuestra memoria tanto emocional como física, empieza en el embarazo e incluso en la concepción.

Dentro del vientre de materno sentimos físicamente y emocionalmente, pensamos y somos totalmente conscientes de todo lo que está pasando a nuestro alrededor, especialmente si somos bien recibidos o no por nuestros padres, e incluso abuelos y hermanos.

Cuando esto no sucede, es una experiencia muy difícil de vivir y genera creencias automáticas como: si no me queréis es que yo no valgo nada”, “por mi culpa ellos están mal”, “os voy a demostrar que si valgo”

 

mujer embarazada con corazón

 

Estas creencias firmemente instauradas a partir de una experiencia dolorosa, puesto que no tenemos elementos ni capacidad para darnos cuenta que posiblemente estamos interpretando mal la realidad, nos va a condicionar para toda la vida si no hacemos un trabajo de toma de concienca y transformación de esas mismas creencias.

 

¿Cómo nos afectan estas creencias?

 

A partir de ellas podemos sumergirnos en la culpa y baja autoeostima y el miedo al rechazo. Pero también, cuando surge el “voy a demostraros que si que valgo” se va a compensar con una autoexigencia constante. Lo peor de todo ello, es no darnos cuenta de que por mucho que consigamos a cualquier nivel como adultos, siempre habrá ese bebé esperando que los padres le acepten y reconozcan, sin la capacidad de darse cuenta que está mal interpretando la realidad.

Si no hay una buena base de autoestima y autoaceptación, surge la inseguridad y los sentimientos de inferioridad, lo que conlleva a su vez a miedos, angustias y tristezas, llegando incluso a la depresión.

La clave esá en desactivar esa memorias inconscientes que siguen generando emociones, creencias, e incluso, comportamientos y bloqueos físicos para desandar el camino que nos ha llevado donde estamos ahora.

Y una excelente forma de hacerlo es a través de la Terapia de Regresión junto a las Flores de Bach, incluso también desde la Terapia Metamórfica, especialmente cuando están integraas en la Psicoterapia Interativa, y que nos ayudarán a revivir esa etapa de nuestra vida para poder cambiar nuestra percepción de lo que pasó.

Si crees que ésta puede haber sido tu experiencia, es posible sanar y volver a escribir el pasado, sin importar lo lejos que quede, Un terapeuta siempre pone su corazón en mostrar el camino para ayudar a desandar lo andado.

Montserrat Chando
Psicoterapeuta
685.890.497. Barcelona

                                              Ver Psicoterapia Integrativa

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